UN HÉROE TRÁGICO EN UN TIEMPO INCIERTO

Por: Florencia Puddington

Hay historias que atesoramos por originales o porque de algún modo innovan en su género, porque interrogan acerca de males que son inherentes a la humanidad y exceden entonces su propio período y lugar, porque cuentan historias que dan mucho de qué hablar o porque ofrecen variadas interpretaciones de lo que se narra, y entonces, el proceso de lectura se renueva constantemente.

el-eternauta-oesterheld-solano-lopez-doedytores-D_NQ_NP_683905-MLA25117832908_102016-F

Un poco de todo esto hay en El Eternauta, la historieta más trascendente en su género en nuestro país y un clásico en potencia. Fue concebida en 1957 pero todavía está vigente en la actualidad, ahora que en nuestro país incluso fue incorporada a los programas escolares como material de lectura obligatorio.

Hoy, cerrando el 2016, podemos decir que esta historieta lo atravesó todo: nació en las páginas de la revista Hora cero, de la mano del escritor Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, publicada por la editorial Frontera, propiedad de este guionista. Según testimonios de los colaboradores, la editorial vendía muy bien, pero las desinteligencias con los distribuidores y la llegada de la televisión le jugaron en contra y finalmente cerró. La reedición de 1969, dibujada por Breccia y con algunos retoques en la historia original, fue censurada por sus referencias políticas, más marcadas que en la primera edición. Después de una segunda parte inconclusa, creada en la clandestinidad por el guionista hasta su desaparición, en 1977, la historieta continuó reapareciendo en décadas posteriores, retomando al personaje ya clásico Juan Salvo de la mano de otros guionistas que prolongaron su existencia con nuevas aventuras. En 2009, la figura del protagonista fue elegida por agrupaciones kirchneristas como motivo que representara su ideología. Como vemos, no solo las líneas argumentales de la historia, sino el contexto de aparición y la biografía de su autor, sellaron la consagración de El Eternauta.

¿Pero qué hay de interesante en la historieta? El eje del relato es una invasión extraterrestre y la consiguiente lucha

de los pocos sobrevivientes terrícolas por resistir y repeler a estos invasores. No conocemos a ciencia cierta la identidad de estos atacantes. Son los “Ellos”, impersonal y enigmático, por lo que la historia se abre a múltiples interpretaciones metafóricas que completan su significado.

Dejando de lado esta mirada, tal vez uno de los puntos más interesantes en la composición del relato sea el funcionamiento inusual de la figura del héroe.

Por un lado, es difícil definir quién es el líder. Los personajes actúan en grupo. Cada uno cumple un rol que puede variar en función de las necesidades o adversidades que enfrenten.

Se trata de héroes de piel y hueso, “tangueros trágicos” según se dijo en uno de los tantos documentales que analizan la historieta. Son seres humanos corrientes que además de enfrentar a estos extraterrestres solo con la ayuda de algunas armas y del intelecto, deben lidiar con los conflictos y debilidades propios de la condición humana: el temor a la muerte, la melancolía ante un mundo devastado, la desconfianza en los demás, la frustración.

Si bien el narrador, Juan Salvo, pareciera ser el líder, en la dinámica entre los personajes, es Favalli, el profesor de física, y representante de la ciencia, de la templanza, de la razón, quien toma las determinaciones más relevantes y quien tuerce las decisiones del grupo con argumentaciones irrefutables. Las acciones se llevan adelante siempre con su consentimiento y cuando no, sabemos los lectores que se está incurriendo en un error. La contraposición de este personaje es el cabo Amaya. De formación militar, es pragmático y expeditivo pero no está interesado en comprender el trasfondo de la cosas. Y rara vez cuestiona la realidad de lo que ve.

Del mismo modo Juan Salvo y Franco, el tornero, son pares complementarios: mientras Juan Salvo es temeroso y melancólico, en Franco encontramos la fiereza y la osadía, que los salvan en más de una ocasión. Franco pareciera no dar lugar a sentimentalismos.

Oesterheld se encarga en su historia de ofrecer también su mirada respecto a la humanidad. Pareciera afirmar que la misma condición de seres humanos es lo que los obliga a pelear por la vida aunque no haya razones para pensar que servirá de algo. Es algo instintivo, algo propio de su raza.

Como contraparte, en cambio, los Manos son los enemigos representantes de la voluntad de los Ellos en la tierra y salvo algunos aspectos físicos, son similares en inteligencia y capacidad a los seres humanos, con la diferencia de que el temor a los Ellos condiciona sus actos. Si bien tienen buenas intenciones, el miedo les impide revelarse. Son sumisos y manipulables.

Es interesante, sin embargo, que el guionista no descuida ese aspecto sensible y amigable de los Manos, que se revela únicamente cuando se saben muertos. Hay una búsqueda por evitar la polarización “buenos-malos”, y de ofrecer algún tipo de profundidad en todos los personajes, que tienen siempre algo más para mostrar.

Finalmente, vale también rescatar una característica de la constitución del héroe clásico, que es la distancia. El héroe griego o romano, se transforma en un mito y por lo tanto abandona la realidad. No vivió más que en la ficción, en el sueño, y si lo hizo verdaderamente, fue hace mucho tiempo. Esa distancia es la que le permite existir. Para constituirse como héroe es necesario borrar los aspectos cotidianos, que lo acercan al ciudadano corriente, a un guerrero más en el ejército.

Del mismo modo, el Eternauta, ahora único sobreviviente, adquiere esa condición al destruirse Buenos Aires, cuando pierde el contacto con la cotidianidad, con la rutina, su vida común de ciudadano. El viaje en el tiempo hacia el final de la historia, que le permite reencontrarse con su familia y amigos, lo obliga al olvido; a dejar de ser Eternauta. Olvidar es desprenderse de esa investidura de héroe. El reencuentro con los suyos derriba el mito y hace auténtica su existencia.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s